Previo a realizar el cambio de una carpeta asfáltica conocida como recapeo, la Unidad Ejecutora de Conservación Vial -COVIAL-  coordina el diseño estructural del pavimento que consiste en la evaluación de las capas que componen una carretera para establecer que espesor es necesario aplicar a la carpeta, tomando en cuenta el tránsito promedio de vehículos livianos y pesados en el lugar.

Como parte del procedimiento se realiza un ensayo no destructivo por medio de aparatos que examinan el tramo para hacer pruebas específicas que determinan la calidad del asfalto, es decir el diagnóstico del estado actual para establecer el diseño que se debe adecuar al tramo.

 

Luego de los estudios, se materializa el recapeo, es decir  la colocación de mezcla asfáltica en caliente, sobre la carpeta de rodadura existente, con el objetivo de reforzar estructuralmente el pavimento.  En el caso que el recapeo afecte total o parcialmente la señalización horizontal, ésta es restituida.

Estos trabajos de mantenimiento contribuyen a la prolongación de la vida útil de las carreteras.